La semana de Agustín IV
Horoscopo
Pueden proponerte un trabajo que no es lo que parece; sé muy cauto tus amigos te necesitan, ya que encuentran en ti una fuente inagotable de calma y bienestar. En el amor, tu seducción es imparable y tendrás golpes de suerte increíbles.
Ya estoy de vuelta. Os recomiendo que visiteis Egipto, aunque os lo recomiendo más aún si el viaje os toca en algún concurso televisivo. La llegada a Barcelona me despertó de mi particular sueño de arqueología, desiertos y piramides. Salí del aeropuerto de mala leche, me había tenido que pelear con una mujer por mi propia maleta, decía que era suya la muy… No compreis maletas en el Carrefour, que luego son todas iguales. Aunque eso no es lo que ha marcado esta semana, ha sido mi amigo Luis el que me ha hecho volver a darle vueltas a ciertas cosas. Al salir del aeropuerto me estaba esperando apoyado en el coche, y la verdad no se cuanto tiempo debería llevar allí porque no le había dicho la hora exacta de mi llegada. Nada más acercarme me dijo nervioso ¡ESTOY HARTO DE PAULA!, la verdad es que no recordaba a ninguna Paula hasta que pensé en lo que había estado haciendo Luis mientras yo estaba de viaje. Durante mi ausencia lo dejé a cargo de mi local y Paula era mi dependienta. Supongo que le había sido tan difícil de tratar con ella como me había sido a mi. Ojalá su nerviosismo se hubiera limitado a Paula.
En el coche, de vuelta a casa, Luis empezó a darle rodeos a algo que me quería decir y no sabía cómo. Le tube que gritar porque tanto misterio me estaba acojonando. Tal fue el susto que se llevó que casi nos llevamos por delante una señal de STOP. Tras reponerse me lo dijo. De su boca salió un nombre que hacia ya unas cuantas semanas que no oía: Gina, mi ex. Le había dicho de quedar este sabado. La sensación de presión del pecho no se fue hasta llegar a Barcelona como tampoco se rompió el silencio en el auto.
Al salir del coche, mientras estaba cogiendo las maletas para subirlas a mi casa, me dijo Te importa?, le respondí con un No y una sonrisa y subí a casa. Aunque subiendo me rondaba en la cabeza algunas preguntas que le tendría que haber hecho ¿Quieres algo con ella?¿Ella quiere algo contigo?
No había acabado de deshacer la maleta cuando me llegó un sms al movil. Te apetece tomar algo a las 23? :P Y me cuentas tu viaje a Egipto. Mua. Laura. Me duché, pillé algo para cenar, me puse lo más comodo y a la vez decente que encontré y quedé con Laura.
Me encantó volver a verla. Quizás el sol del desierto me ha dejado secuelas y distorsiono la realidad, pero tengo la sensación de que desde que he vuelto del viaje, Laura está diferente: la veo mucho más guapa, más dulce, más atenta, más cercana, y no se si más enamorada (¿?). Supongo que ya va siendo hora de tomar una decisión y frenar un poco las cosas o seguir adelante con ella. Tengo un largo fin de semana para meditarlo.

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Jun 29, 2007 

June 30th, 2007 at 11:34
Creo que me estoy enganchando a esta historia …
Si es que todos tenemos un vouyeur dentro.