La semana de Agustín II
Horóscopo
Estos días puede haber fricciones en tu entorno laboral con alguien que se ha incorporado recientemente. No permitas que nadie te manipule y mantente firme en tus convicciones. Tu poder de seducción será intenso y podrás conseguir lo que anhelas.
Suena el teléfono, toda la semana sonando el teléfono… y no se debe a la obsesión de una mujer, ni a los pagos que ya he tenido que afrontar por la compra del local, no; es mi madre… Sí! Mi santa madre…
Era el lunes cuando a las 8 de la mañana, una hora prohibida, no se le ocurre otra cosa que llamarme. Viendo que era mi madre intente sacar mi mejor voz de recién levantado, pero mi saludo no pasó de un simple bostezo de buena mañana. Aunque abrí pronto los ojos tras escuchar la razón de la llamada: me avisaba de que una chica venía hacia mi casa. Si, la hija de Paloma, que no se podía llamar de otra forma que como su madre, Paloma. Mi madre siempre me ha querido emparejar con la hija de su mejor amiga y ahora que me he quedado sin novia creía tener ante si la ocasión perfecta.
Tal y como llegó, nos fuimos a tomar un café. Ella está colada por mí y yo no dejé de mirar a la camarera ni un instante. Debe ser nueva, porque hasta entonces no la había visto nunca; supongo que Fran (el dueño de la cafetería) la habrá contratado hace poco, y estoy convencido del motivo por el que lo ha hecho. Así pues, pasé la mañana escuchando a Paloma y sus problemas, por culpa del intento de manipulación maternal al que había sido sometido.
Las llamadas de mi madre no cesaban, pero ya no le cogí más el teléfono. El Miércoles me tocó ir al local a enderezarlo, que pronto será la gran apertura y no estoy dispuesto a que nada falle. Hacía dos días que estaba arreglándolo y mi fichaje estrella aún no había aparecido. La llamé el martes y no me cogió el teléfono. Todavía no habíamos empezado a trabajar juntos y ya me entraron ganas de dejarla en el paro.
Gracias a dios apareció, entró por la puerta y me hizo un gesto con la mano. No se la veía demasiado apurada por sus días de ausencia, pero bueno, el diminuto pantalón y la camiseta ajustada que llevaba puesto lo compensaba todo. Pasó el rato y no decía nada, entonces dije lo primero que se me ocurrió: Hace mucha calor hoy, eh! A lo que ella, con una sonrisa en su cara, contestó: Tendrías menos si dejaras de mirarme el culo. Preferí no contestar temiendo una nueva represalia.
Por suerte hoy ya es viernes. En estos últimos días me he dado cuenta que he contratado a una dependienta con carácter y que tengo una madre que se acuerda de mi número de teléfono cuando le interesa. Aunque esta noche eso sera lo de menos, tenga una cita, y espero que vaya mejor que toda la semana. He quedado con Laura, la nueva camarera de Fran.

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Jun 15, 2007 

June 17th, 2007 at 15:07
Pues vaya con Agustín …
Supongo que tendré que remontarme a unas entradas más atras para comprender de que se trata esta historia.